Alfombas de color para honrar al Corpus

May 30, 2016 | Noticias

Valenzuela y Carcabuey festejan el día del Cuerpo de Cristo con tapices de serrín en cuya elaboración se vuelca todo el vecindario

En Valenzuela y Carcabuey, la celebración del Corpus conserva algo de la ingenuidad de la infancia. Las calles de estos pequeños municipios de la Campiña Este y la Subbética, como si fueran librillos escolares para colorear, se llenan de alfombras de serrín y pintura que dibujan cenefas geométricas, flores cándidamente modernistas, motivos que parecen inspirados en mosaicos de Bizancio pero que, en su mayoría, proceden de la fantasía de algún niño de la localidad hábil en el manejo del papel y el plastidecor. De los patios se sacan a la calle las pilistras y los helechos y de los balcones cuelgan colchas y mantones. Así se recibe a la Custodia a última hora de la tarde, aunque lo que realmente importa es la jornada de convivencia entre niños y mayores y la satisfacción por participar en una obra de arte colectiva que tiene las horas contadas, dice el alcalde de Valenzuela, Antonio Pedregosa (PP).

Este municipio de apenas 1.200 habitantes quiere que la celebración de su Corpus, en la que se vuelca todo el vecindario, adquiera la consideración de Fiesta de Interés Turístico por parte de la Junta de Andalucía. El expediente ya está en marcha. La tradición de alfombrar las calles empezó en el año 1954 para sustituir a la tradicional juncia campestre; se empleaban entonces las virutas de las carpinterías que había en el municipio, una labor que ya ha desaparecido, lamenta el alcalde. Así que los 8.000 kilos de serrín empleados este años proceden, como ya es habitual, de Lucena.

El viernes, todo el personal municipal, vigilantes y operarios, se afanan en repartir los sacos entre los colectivos que participan en la elaboración de los más de 2.000 metros de tapiz que colorean el recorrido de la procesión del Corpus. Son los vecinos quienes se encargan del diseño y en la noche del sábado al domingo, a partir de las 23:00, empieza un trabajo a contrarreloj para completar la obra. Es una noche en blanco en la que niños, adolescentes y adultos se vuelcan en un trabajo que sólo se contempla en su plenitud al amanecer, con el sol sobre este rincón de la campiña.

En Carcabuey, esta tradición tiene algo menos de antigüedad -empezó hace unos 40 años-, aunque no por ello menos arraigo entre los vecinos de todas las edades. En la localidad de la Subbética, la Asociación Cabalgata de Reyes Magos organiza la actividad con la colaboración del Ayuntamiento, explica el alcalde, Juan Miguel Sánchez (IU). La confección de las alfombras empieza al amanecer, sobre las 07:00, y poco a poco la calle Majadilla, Santa Ana y Obispo Pérez Muñoz van coloreándose al antojo de vecinos y asociaciones. En la plaza de España, ante el templete de las Angustias o en torno a la fuente del Pilar las alfombras adquieren la prestancia de la filigrana; en las calles con perspectiva, la repetición de motivos toma tintes casi psicodélicos.

Por la tarde, en ambos municipios se celebran las misas preceptivas antes de la salida de la procesión del Corpus. En la comitiva, como mandan los cánones, participan los niños que han hecho este año la primera comunión y un buen grupo de parroquianos. El cuerpo de Cristo, engrandecido en la Custodia, desdibuja a su paso las alfombras, las deshace, las difumina, las borra, como una metáfora de lo efímero no sólo de estas creaciones de color.