La actuación está financiada por la Consejería de Economía de la Junta. En la primera fase se está procediendo a la limpieza de todas las piezas
La restauración y puesta en valor de los restos de las esculturas sedentes de Torreparedones, en Baena, ha podido iniciarse tras recibir la autorización. El proyecto está suscrito por la restauradora Ana Infante de la Torre y consiste en la limpieza exhaustiva de la materia base y de los restos de anclajes originales metálicos y siglado de las piezas; eliminación de sales, aplicación de biocida y fungicida; consolidación, pasivación y protección de elementos metálicos y, por último, anclaje de piezas sueltas, reintegración volúmétrica de zonas puntuales, protección final y colocación de las esculturas sobre pedestales en el patio central del Museo Histórico Municipal de Baena.
El arqueólogo municipal, José Antonio Morena, que forma parte del equipo técnico, explica que ahora se está procediendo a la limpieza de todas y cada una de las piezas, a través de una limpieza superficial manual, seguida de una limpieza mecánica con microchorro de esferas de vidrio y de sílice de aluminio en zonas puntuales, para terminar con una limpieza general utilizando el láser.
Las esculturas se encontraron a finales del 2011 en el interior de la curia de la colonia Virtus Iulia Ituci (Torreparedones), en concreto, en el aula de reuniones del ordo decurionum, donde fueron guardadas cuando el edificio ya no se usaba como tal a final del siglo II d.C. Aquellas estatuas, dos masculinas y una femenina, que representaban a diferentes miembros de la dinastía julio-claudia, fueron recogidas muy probablemente del templo forense que se encuentra inmediatamente al sur de la curia.
Antes de proceder a su restauración y ensamblaje se han desarrollado diversos estudios y análisis previos financiados por la Universidad de Córdoba y el Ayuntamiento de Baena.
En primer lugar, se ha llevado a cabo un escaneado tridimensional de todos los fragmentos, elaborándose un modelo digital a partir del estudio de «casamientos» entre los fragmentos para reconstruir virtualmente cada una de las esculturas y así facilitar los posteriores trabajos de restauración y musealización. Además, se ha procedido a un análisis detallado para conocer la policromía original de estas esculturas colosales. Dichas muestras ponen de manifiesto el empleo de diferentes variedades de pigmentos.
La actuación que se lleva cabo en estos momentos de restauración y puesta en valor cuenta con la financiación de la Consejería de Economía y Conocimiento, a través de la Secretaría General de Universidades. H
