Baena

El origen de Baena se sitúa en la Edad Media con la rápida expansión militar árabe musulmana bajo el mando del emir Abderramán I. Su nombre original fue Bayyana, pero se desconoce la fecha exacta pero según consta en las fuentes documentales, en el año 763 el emir envío a los alcaldes de Écija y Baena a ayudar los de Sevilla y Carmona en su lucha contra los rebeldes al emir.

Baena (Bayyana) pertenecía al ámbito administrativo de la cora o provincia de Cabra, pero al ser la situación estratégica de Baena mejor que Cabra, pasó a ser la capital militar del territorio y cabecera del distrito.
En el año 1212 tuvo lugar la batalla de las Navas de Tolosa en el que se enfrentaron el ejército cristiano contra las tropas musulmanas. Este enfrentamiento supuso el triunfo del ejército cristiano contra el musulmán y tuvo lugar e inició de la fase final de la Reconquista cristiana.En la campaña de 1240 Fernando III incorporó las principales poblaciones de la Sierra y la Campiña sin oponer resistencia, sino por medio de pactos. Así es cómo Baena deja de ser musulmana para convertirse definitivamente en cristiana.

Algunos de los vestigios arquitectónicos islámicos que han perdurado y que podemos ver, son los siguientes: la muralla, con algunas puertas de acceso (los denominados arcos de la Villa, arco de la Consolación y el arco Oscuro); algunas torres (en la calle San Juan y la torre del Sol); el Castillo y el primer cuerpo de la torre-campanario de la iglesia de Santa María la Mayor que perteneció al alminar de la mezquita mayor mandada construir por Abderrahmán II.

PATRIMONIO HISTÓRICO

La iglesia de Santa María la Mayor. Al ser conquistada Baena por Fernando III «el Santo», la mezquita fue consagrada al culto cristiano, convirtiéndose en iglesia. Sólo se hicieron las adaptaciones para el nuevo culto y así se mantendría durante los siglos XIII y XIV. A partir del siglo XVI el arquitecto Hernán Ruiz I se encargó de proyectar las nuevas obras de la iglesia.

Convento e iglesia de Madre de Dios. En el año 1510 tuvo lugar la fundación del convento Madre de Dios, destinado a monjas dominicas de clausura.  El fundador fue Diego Fernández de Córdoba y Hurtado de Mendoza, V señor de Baena y III conde de Cabra. La ubicación del convento tuvo lugar en unos solares propiedad del conde, situados entre el castillo y la iglesia de Santa María la Mayor.
 
Respecto a la construcción de la iglesia del convento, fue a cargo del arquitecto Hernán Ruiz I ?el Viejo?. Se trata de una iglesia de estilo renacentista (del primer tercio del siglo XVI) con una sola nave, dos capillas que dan el aspecto de formar un crucero y un coro bajo a los pies.

La Iglesia de San Bartolomé. Está situada en la calle de su nombre y fue una de las parroquias principales en el pasado. Se trata de una iglesia de estilo gótico-mudéjar y no fue una primitiva mezquita como podría parecer su torre que tiene apariencia de antiguo alminar.
 
La primera vez que la parroquia aparece citada es en el año 1448. Pero la construcción del actual edificio data de los años en que se estaba consolidando el nuevo barrio, a finales del siglo XV y primeros del XVI.

La iglesia conventual de San Francisco. En la 2ª mitad del siglo XVI vinieron a Baena los primeros religiosos de la orden de San Francisco de Asís. Desde el primer momento contaron con el mecenazgo de la duquesa doña María Sarmiento de Mendoza, ya que con su ayuda se inició la construcción del convento e iglesia junto a una pequeña iglesia perteneciente a la feligresía San Pedro.

La muerte de la duquesa supuso un retroceso para la orden monástica, tanto en el templo como en las dependencias monásticas las obras quedaron paralizadas. Tendría que pasar dos siglos hasta la culminación de la iglesia y el convento para que dichas obras quedasen totalmente terminadas. Las obras finalizaron entre los siglos XVII y XVIII en un estilo barroco.

Durante el siglo XIX el convento pasó por numerosas crisis como pudo ser: la dominación francesa, durante los años del trienio liberal y en 1835 con la desamortización de Mendizábal, en que los franciscanos abandonaron Baena. A partir de este momento el convento se convirtió en casa de vecinos, poco tiempo después por un grupo de particulares adquirió dicho edificio y  crearon una sociedad. En 1900 hasta la actualidad sus dependencias están destinadas a un asilo regido por las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

Asimismo, en esta iglesia fue y aún sigue siendo la sede de las dos principales cofradías franciscanas de la localidad: Nuestro Padre Jesús del Huerto y San Diego, que procesiona el miércoles Santo y la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que procesiona el viernes santo.

La iglesia de Guadalupe de Baena. A finales del siglo XV se reedificó un ermita a dedicada a San Sebastián.  Tras finalizar las obras, poco tiempo después, la Virgen se apareció a un caballero que se dirigía al Santuario de Guadalupe (Cáceres) y le ayudó seguir hacia adelante con su voto si mandaba pintar su imagen. A partir de este momento tuvo una gran veneración.

En el año 1527, don Pedro Fernández de Córdoba, hermano de cuarto conde Cabra, obtuvo una bula del Papa Clemente VII para crear en Baena un convento de la Orden de Predicadores, más conocidos como dominicos. De esta manera, se erigió una iglesia conventual quedando la ermita incluida como capilla de la misma, dando lugar a que años más tarde (en 1617) hubiera que trasladar el muro con la pintura de la Virgen.

En el interior de la iglesia debemos destacar: El retablo mayor de estilo barroco del segundo tercio del siglo XVIII; el altar del Cristo de la Sangre, una escultura de estilo barroco y cuya autoría procede de la escuela granadina; el retablo de mármol Santo Domingo del siglo XVIII; el retablo de la Virgen de Guadalupe, madera tallada y policromada del segundo tercio del siglo XVIII, etc., entre otros retablos del mismo período. En la actualidad la Virgen Nuestra Señora de Guadalupe es la patrona de Baena.

"Para Promocionar y Difundir"

el Patrimonio Cultural de los Municipios de la Provincia de Córdoba.