Danzas y romerías para el santo labrador

May 16, 2016 | Noticias

Numerosos municipios festejan el día del patrón de los agricultores con procesiones y comidas en el campo Fuente Tójar saca a bailar a su cuadrilla de danzantes

A San Isidro, el santo campesino, se le festeja bailando en Fuente Tójar. Como un arrebato de primavera, ocho danzantes ataviados con faldas estampadas y con sombreros cubiertos de flores de papel de seda dan una bulliciosa bienvenida al patrón en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Danzan y hacen sonar sus instrumentos -pandereta, guitarra, violín, castañuelas- en un ritual ancestral que se hereda de padres a hijos. «Es una tradición antiquísima. Algunos estudiosos sitúan su origen, incluso, en el siglo XV», explica la alcaldesa tojeña, Marifé Muñoz (PSOE).

Los danzantes visten faldas de telas estampadas, refajo, alpargatas de cáñamo y un colorido sombrero que parece criado en algún jardín. Dentro de la pequeña iglesia, el maestro ordena al toque de sonaja que la danza empiece, y los ocho integrantes del grupo inician sus pasos. Saltan y se cruzan delante del santo labrador, realizan giros, un «redondillo», como dice Pedro Cano, de 62 años y más de dos décadas al frente del grupo. Su hijo y su nieto también participan en esta vistosa tradición que, pese a las dificultades para enganchar a público joven, está logrando relevo generacional.

«Es algo único en la provincia», cuenta Cano. Sólo la danza de los Locos, de Fuente Carreteros, y el llamado Patatú de Obejo se le parecen. Los ensayos empiezan a mediados de abril para que todo salga como la tradición manda en la tarde de San Isidro, con una procesión que pone el punto y final a las fiestas patronales. Se dice que San Isidro multiplicaba el trigo que ofrecía a las palomas hambrientas en el Madrid del siglo XI y que sus bueyes araban solos mientras él rezaba; tal vez las danzas tojeñas, por mediación del santo, tengan el mismo efecto en los campos de la Subbética.

Como provincia eminentemente agrícola, multitud de localidades festejaron ayer al patrón de los agricultores, desde la Campiña a la Vega, y de la Vega a Sierra Morena. En Fernán Núñez, desde muy temprano se sitúan las carrozas que acompañan al santo en las cercanías de la ermita del Calvario. La imagen desfila en una artística carroza engalanada con flores y rodeada de jinetes. La fiesta se alarga en el paraje de la Estacá hasta que el sol aguanta. Y en Villa del Río la procesión empieza en la ermita de la Virgen de la Estrella y llega hasta los merenderos situados junto al río.

En el Guadiato, también son varios los municipios que festejan a San Isidro con jornadas campestres. En Peñarroya Pueblonuevo, la jornada comenzó con el tradicional pasacalles antes de dirigirse a la ermita del paraje de Las Picazas. El santo estuvo acompañado por un buen número de caballistas y personas vestidas con traje de flamenca; el cortejo partió de la plaza Jardín de Peñarroya, recorrió las calles de la localidad y se detuvo en la plaza Santa Bárbara para un refrigerio. Desde allí, el camino continuó hasta la ermita, donde arrancó la romería. Un buen número de ciudadanos se dieron cita para participar en la tradicional gymkana; también se celebró un concurso de caballistas.

Belmez fue otra de las localidades guadiateñas que celebró la romería en honor a San Isidro. Los actos comenzaron con el besamanos al santo y con una misa en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios. Tras estos actos, empezó la procesión de la imagen por distintas calles de la localidad. No faltaron las carrozas, que dieron un toque de colorido a la festividad. Finalizado el recorrido procesional, la comitiva se desplazó al paraje de la fuente del Corcho, lugar donde se celebró el tradicional concurso de carrozas y caballistas; la comida se alargó hasta bien entrada la tarde.