El Palacio Ducal de Fernán Núñez empieza a recuperar su esplendor original

Ene 3, 2023 | Noticias

Los trabajos de rehabilitación, ya en marcha, tienen un plazo de ejecución de 16 meses y un presupuesto de más de 1,6 millones de euros

Las obras que devolverán al Palacio Ducal de Fernán Núñez todo el esplendor perdido con el paso del tiempo ya han dado comienzo. Aunque se encuentran en estado muy embrionario ya que arrancaron durante el mes de noviembre se espera que en el plazo de 16 meses estén culminadas.

Al menos ese es el periodo que se ha fijado en la adjudicación de los trabajos a la firma Antroju por un importe total que ronda los 1,6 millones de euros. Precisamente la adjudicación ha sido el motivo que originó el retraso de las obras puesto que, en un primer momento, la licitación quedó desierta. Y fue este pasado septiembre cuando se volvió a abrir el procedimiento al que se presentaron dos empresas.

El alcalde, Alfonso Alcaide (IU), ha explicado que ahora mismo se están realizando catas arqueológicas en distintos puntos del edificio que ya van dejando adivinar, por ejemplo, las construcciones de estilo mudéjar que alberga la construcción. Después habrá que realizar informes técnicos que marcarán exactamente la línea a seguir dentro del proyecto de restauración que redactó la empresa Arquinexos.

A principios de los años 80 el edificio fue cedido en propiedad al Ayuntamiento por parte de la familia propietaria. Se encontraba en un considerable estado de abandono. Por ello se comenzaron a realizar algunas obras municipales aisladas para mantenerlo pero nunca se consiguió el propósito final de su recuperación. De este modo llegó a estar muchos años apuntalado.

Ya en el año 2003 un estudio diagnóstico realizado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía puso de manifiesto el penoso estado de conservación en que se encontraba. Incluso llegó a cifrar su restauración integral en dos millones de euros. También indicaba este estudio que era muy urgente una primera actuación, valorada en más de 300.000 euros para reforzar sus cimientos. Ninguna de estas mejoras llegó a realizarse.

Sin embargo a partir del año 2011 repartidos en distintos trabajos se ha llegado a invertir 1,2 millones de euros para, entre otras cosas, fortalecer cimientos, recuperar la capilla de Santa Escolástica, la escalera principal, las cocinas o distintas salas interiores. También se han reparado la práctica totalidad de las cubiertas y se ha sustituido toda la carpintería exterior que ha evitado en gran parte la entrada de humedad.

El palacio cuenta con más de 1.200 metros construidos divididos en tres plantas con espacios tan atractivos como la capilla, la escalera palatina o las cocinas. Quedan otros espacios de vital importancia en los que aún no se ha actuado como los dormitorios del conde y la condesa, el salón principal de palacio o la sala del administrador que cuenta con una original bóveda tabicada.

Se hace ahora especial hincapié en recuperar los colores originales de las paredes que fueron sustituidos por otros. Predominaba el azul y el rosa. También se quieren eliminar algunas pinturas murales que se introdujeron hace treinta años. El proyecto hace referencia asimismo a la reubicación en sus lugares originales de los muebles que se hayan podido conservar o de los cuadros que han sido restaurados en los últimos años. Por otra parte se recuperará en la medida de lo posible el empedrado original del patio y se pondrán en valor columnas de estilo mudéjar que han salido a la luz.

Fue entre 1783 y 1793 cuando el conde y diplomático Carlos José Gutiérrez de los Ríos se encargó de acometer esta construcción y diseñar sus estancias que se levantaron sobre una antigua edificación militar conocida en el municipio como el castillo.

Junto al edificio principal se construyeron otros adyacentes en torno a la Plaza de Armas.

Arquitectura y mobiliario

El doctor en patrimonio, Francisco Manuel Espejo, considera que el Palacio Ducal pasa por ser uno de los edificios de la arquitectura civil más importantes de Córdoba. A su juicio es el resultado de las sucesivas ampliaciones desde la construcción primitiva del año 1237. Fue castillo y después también palacio mudéjar con trazos renacentistas.

Espejo considera que, al contrario de lo que se ha afirmado siempre, el terremoto de Lisboa no destruyó el edificio sino que aunque se dañó continuó siendo útil. Pero sí que fue a raíz de ese suceso cuando el sexto conde de Fernán Núñez, Carlos José Gutiérrez de los Ríos, quiso plantear una gran reforma plasmando en el proyecto todos sus ideales ilustrados. Las obras se extendieron desde 1783 hasta 1792 e incluso quedaron trabajos que no se culminaron hasta 1795 el mismo año en que murió el conde.

El conjunto palaciego se dotó, además del gran edificio principal, de un mesón, unas escuelas para niños y niñas, unas caballerizas y un jardín palatino que podría ser el más antiguo de la provincia puesto que data de 1659.

El historiador también destaca como el palacio favoreció el crecimiento del municipio y se convirtió en motor de una estructura preindustrial con un novedoso sistema de abastecimiento de agua que impulsó los molinos de harina, los huertos o la plantación de moreras para proveer la industria de la seda.

Mención aparte merece el mobiliario que se enriqueció a partir de la construcción del palacio con muebles que el propio conde trajo de Inglaterra. De este mobiliario se conservan 27 lienzos, 15 bustos, sillones y la mayor parte de los enseres de la capilla que se encuentran en la parroquia de Santa Marina.

A esto habría que sumar las 110 piezas que se han cedido por parte del palacio de Fernán Núñez de Madrid para su colocación una vez que culminen las obras.

De este modo el edificio podrá tener un doble uso administrativo y cultural. Albergará dependencias municipales pero también conservará una parte para las visitas y la celebración de actividades.

Fernán Núñez recuperará así su seña de identidad más peculiar que hunde sus raíces en la historia de la localidad.