Espejo
Espejo es una villa cordobesa situada al SE de la provincia de Córdoba, en la comarca de la Campiña. Dista 33 kilómetros de la capital y tiene una altitud de 418 metros sobre el nivel del mar. La extensión de su término es de 56, 9 kilómetros cuadrados y su población, apenas supera los 3.500 habitantes.
Por el flanco izquierdo de la N-432 Badajoz- Granada ? rebasada la casa cuartel de la Guardia Civil – se puede escoger la calle Piqueras hasta recalar en el Paseo de las Calleras, centro neurálgico de esta población. La elegancia de su trazado y la presencia de antiguas casas señoriales recabarán enseguida el interés del visitante. Desde este magnífico ?salón?, puede iniciar a pie una atractiva e inolvidable ruta turística. Es esta la mejor manera de disfrutar de las callejas, plazas y rincones de este pueblo y de saborear la profundidad histórica que atesora, mientras conoce ?in situ? el eco cuasi mágico de su latido actual.
Espejo luce esplendente como una joya milenaria engarzada en la cima de una elevada colina. Su excelente situación geográfica de la capital, el singular trazado de sus calles – impuesto por la morfología del terreno -, su riqueza histórico-artística y la ocasión de degustar una suculenta y típica gastronomía son razones suficientes para detenerse en esta villa y gozar de su visita.
Patrimonio civil
La antigua fortaleza de los Pay Arias de Castro constituye la pieza arquitectónica militar y civil más sobresaliente de esta villa. En torno a ella se configura el entramado urbanístico de Espejo. Junto a la tipología de la vivienda popular, que se adapta al prototipo existente en la Campiña, se erigen algunas casas solariegas donde las familias de hidalgos y ricos labradores instalan sus moradas durante la época moderna. Recorrer el costado noroeste del pueblo – que tiene en la Plaza de Barrionuevo su enclave más significativo ?; recalar a través de la calle Amaro en la Plaza de la Villa o alcanzar los aledaños del templo parroquial, es la mejor manera de descubrir fachadas renacentistas u otras que dan paso al barroco, donde el balcón se erige en el elemento esencial. Casas señoriales, con interesantes portadas blasonadas, pueden contemplarse igualmente en el céntrico y excepcional Paseo de las Calleras.
Patrimonio religioso
Rico y variado es el patrimonio cultural que la villa de Espejo ha ido atesorando a lo largo de la historia. Además del patrimonio arquitectónico civil y militar, sobresalen otros monumentos de carácter religioso. Es el caso de la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, declarado Bien de Interés Cultural, cuya visita no dejará indiferente a quienes se acerquen a conocerla. En su interior pueden contemplarse obras de arte de primer orden: capillas, retablos y piezas maestras de orfebrería que arrancan desde los comedios del Quinientos. Otras iglesias, como la barroca de San Miguel, erigida para el servicio espiritual de un colegio de educandas, o algunas de las nueve ermitas que a lo largo de la Modernidad existieron en esta villa, constituyen parte del patrimonio monumental que la historia ha legado a esta población.
Patrimonio arqueológico
La localidad de Espejo constituye, como otros núcleos urbanos campiñeses, un rico venero de información arqueológica. Varias espadas y falcatas y un freno de caballo que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional lo certifica. Y especialmente, las piezas que se conservan en el Arqueológico Provincial, como el pedestal para estatua dedicado por los colonos ucubenses al emperador Septimio Severo en el año 195 d. C., o la escultura imperial con atuendo militar, que, probablemente represente al citado emperador. Pero quien decida acercarse a Espejo tendrá la posibilidad de conocer, además, yacimientos arqueológicos ? algunos de excepcional importancia – que refrendan las raíces de esta población en la más remota Antigüedad, alcanzando en la época romana su máximo esplendor.
Patrimonio natural
Espejo se nos antoja un enorme ?galeón gigante? ? en palabras del llorado Juan Bernier – anclado en el ancho y ondulado céano de un pujante olivar. Asomarse a cualquiera de las espaciosas balconadas o miradores que rodean la fortaleza es un deleite para la mirada, y para el espíritu, destellos sorprendentes de regocijo y solaz. El estallido de la Campiña ? ahí radica su inigualable Patrimonio Natural ? y el halo misterioso y azulado de las Subbéticas, en sus confines, conforman un paisaje inigualable del que – desde el Morro de esta Atalaya – el visitante podrá extasiarse y paladear. Y en su entorno, enclaves naturales, cargados de historia, donde la calma y el contacto con la naturaleza pondrán el contrapunto a una intensa jornada de recreo, ocio, cultura y confraternidad.
Patrimonio gastronómico
Una de las señas de identidad de Espejo se asienta en su rica y variada gastronomía. Comparte las características del resto de las campiñesas, pero sabe imprimirle su sello de originalidad. La morcilla de cebolla y el chorizo, tan afamados como exquisitos, constituyen sus más renombradas especialidades. Su popularidad ha rebasado con creces los límites comarcales y provinciales, siendo conocidos estos productos incluso en el mercado nacional. La industria oleícola, con la elaboración de un aceite virgen extra de primera calidad, es otro producto donde, además, basa su economía este pueblo cordobés. Entre los ingredientes de su cocina, algunos ? especialmente la almendra – se utilizan con verdadera obsesión. La confitería, por su parte, es otra especialidad en la que Espejo ha destacado tradicionalmente, siendo el cuajado uno de los dulces más típicos de este pueblo, y que tuvo en la gastronomía árabe-judía su fuente de inspiración.
De reciente implantación es la concurrida Fiesta de la Matanza, a comienzos de noviembre, en la que la cofradía del Santísimo Cristo del Amor cobra especial protagonismo. Dar a conocer a los numerosos visitantes que esos días se desplazan a Espejo la tradición matancera y la calidad de los productos de la industria cárnica espejeña es el objetivo fundamental de esta actividad. Y, al mismo tiempo, homenajear a las personas – los matanceros – que la mantienen y enriquecen.
Robert Capa y Espejo
En su último libro Richard Whelan, el biógrafo oficial de Robert Capa , publicaba una inédita foto que atribuía al carrete de Muerte de un miliciano; en la imagen, unas trascendentales colinas al fondo iban a cambiar la historia de una de las imágenes más impactantes del siglo XX ?This is war! Robert Capa at work (2008)-.
Un año después, el escritor y arqueólogo Fernando Penco junto con el fotógrafo Juan Obrero, descubrían el lugar exacto en el que Capa hizo la foto: fue en la Haza del Reloj, una yerma colina a las afueras de Espejo que defendían milicianos. En las tesis de ambos autores se basaron investigadores como JM. Susperregui o E. Alós, quienes secundaron las teorías de Espejo.
El 23 de julio de 2009,Willis Hartshorn, director del International Center of Photography de NuevaYork o, Museo de Robert Capa, en declaraciones a El Periódico de Cataluña, reconocía a Espejo como el lugar exacto donde fue tomada la imagen.


