La Rambla
La Rambla se encuentra en pleno corazón de Andalucía a 41km de Córdoba. Está a tan solo 3km de la Autovía A-45, que conecta con Málaga y la Costa del Sol o desde la que se puede tomar el desvío a Granada A-92. Y a 20 km de la Autovía del Sur que va hasta Sevilla A-4.
Como un árbol milenario, La Rambla hunde sus raíces al norte de la población, en el yacimiento calcolítico de La Minilla, donde cuatro mil años atrás fue forjado el cobre, y la arcilla modelada, decorada y cocida al fuego se transformó en los vasos campaniformes que constituyeron parte del ajuar funerario de una tumba, hoy desaparecida.
Pero la savia permanece, y sigue extrayendo de las margas y los suelos arcillosos el sustento que reverdece los Jardines de Andalucía, para elevarse y conformar el robusto tronco de la antigua muralla, que se yergue airosa protegiendo la torre del homenaje del castillo almohade, habitación de reyes cuando se preparaba el asalto definitivo a la Granada nazarí, residencia del Gran Capitán.
Regada por las fuentes que se distribuyen por la población y circundan su perímetro, alimentadas por el gran acuífero de Los Arenales, creció en círculos concéntricos dibujados por las antiguas murallas, y fue poco a poco extendiendo sus ramas en dirección este-oeste, siendo importante vía de comunicación entre Córdoba, Granada, Écija y Sevilla.
La localidad alcanzó un lugar destacado a finales de los siglos bajomedievales por ser uno de los centros agrícolas más importantes de la Campiña y por su privilegiada ubicación. Allí se hospedaban los reyes castellanos en sus viajes a las fronteras del reino, ya que era paso obligado entre la zona cristiana y el reino nazarí de Granada.
La Rambla estuvo sujeta a la jurisdicción de Córdoba desde que fue conquistada por Fernando III, en el siglo XIII, hasta 1647, cuando Felipe IV permitió el nombramiento de alcalde Mayor. Pero cinco años después el monarca entregó al Conde Duque de Olivares la jurisdicción de la ciudad, que pasó posteriormente a los Marqueses de Almodóvar.
¿Por qué venir a la Rambla?
La Rambla es una ciudad llena de sorpresas para los amantes del turismo cultural y de naturaleza. Conquistada por Fernando III Santo, ofrece interesantes muestras de su esplendor medieval y de arquitectura religiosa, como el Torreón del Castillo, la Iglesia del Espíritu Santo o la Iglesia del Convento de la Santísima Trinidad. Sus esbeltas torres, como la Torre de las Monjas, recientemente restaurada, rompen la sinuosidad del paisaje campiñés.
Dentro del arte religioso, La Rambla cuenta con una rica imaginería. La talla que aúna mayor fama y devoción es la imagen de Jesús Nazareno, obra de Juan de Mesa (1622). En la ciudad también pueden verse casas señoriales de lujosas fachadas, la mayoría del siglo XVIII. Entre ellas se encuentra el actual Ayuntamiento.
Siendo la ciudad alfarera por excelencia, no se debe pasar por La Rambla sin visitar un taller artesanal de cerámica. Ver cómo un bloque de barro se transforma en una obra de arte sorprenderá a más de un visitante. Uno de los eventos más importantes que se celebra anualmente en La Rambla es la Feria Internacional de Artesanía y Cerámica, una rica feria monográfica de cerámica declarada zona de interés turístico regional, en la que sus visitantes podrán disfrutar de obras de arte procedentes de todos los rincones del planeta. Actualmente la Feria se divide en dos momentos en el tiempo:
- La Feria de Cerámica de La Rambla, que se celebra normalmente en el mes de junio y que se abre a empresas de cerámica y auxiliares de ámbito internacional.
- La Exposición de las piezas seleccionadas en los Concursos Internacionales de Alfarería y Cerámica de La Rambla, que se celebra normalmente en agosto en el Museo de la Cerámica de La Rambla.
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