La intervención remozará también la fachada y corregirá las filtraciones de agua de la cubierta
Las obras de recuperación del Palacio Ducal de Fernán Núñez continuará en las próximas semanas con la rehabilitación del patio de la capilla, una intervención en la que el Ayuntamiento invertirá 96.000 euros con cargo al Programa de Concertación y Empleo de la Diputación de Córdoba. Según la información facilitada por el Consistorio, las obras consistirán en fortalecer los muros mediante el cegado de los huecos de la planta semisótano y la ejecución de otros muros de hormigón armado, con la finalidad de que puedan sostener con nueva cimentación la primera crujía.
Como resultado, la intervención dará monumentalidad a la subida de la escalera, que aumentará de anchura en la planta baja. En la planta alta, por otra parte, se desmontará y ejecutará de nuevo una azotea transitable de cerámica y, aprovechando esta actuación, se recogerán interiormente las aguas de lluvia, que han provocado un «grave deterioro» en la fechada.
La parte más vistosa del proyecto, no obstante, será la reposicón de la carpintería de madera de la fachada, que también será remozada por paños, a excepción de la parte ya rehabilitada del torreón donde se ubica la capilla. El plazo de ejecución material de las obras es de tres meses y, según el Ayuntamiento, está previsto como mínimo la contratación por parte de la empresa adjudicataria de dos oficiales y un peón.
Con 2.500 metros cuadrados de jardines y una planta construida de 1.200 metros en tres alturas, el Palacio Ducal, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), es una excepción arquitectónica en la provincia de Córdoba. De estilo neoclásico, fue mandado construir por Carlos José Gutiérrez de los Ríos, VI conde de Fernán Núñez, cuando era embajador en la ciudad de Lisboa. Inspirado en la fachada del Palacio de las Necesidades de la capital portuguesa, donde se encontraba la embajada española por aquel entonces, es fácil imaginar el impacto que produciría su construcción en 1787 en un municipio de casas blancas y bajas cuyo edificio más destacado era la robusta iglesia de Santa Marina de Aguas Santas.
